21 de enero de 2013

Preparando el Día de la Paz



Un día de clase precisamente el 24 de enero estuvieron hablando del día de la paz y un niño le pregunto a la profesora:
-         ¿ Podrías decirme que es el día de la paz?
-         Muy buena pregunta, porque no  buscáis de deberes lo qué es – dijo la profesora 
Aquel niño buscó lo que era y salieron millones de respuestas factibles, pero claro como a ese niño no le gustaba hacer deberes cogió la primera respuesta que salió que ponía:
“  El día de la paz es un día en el que se manifiesta la paz en el mundo tras una guerra o después de la muerte de Mahatma Gandhi ,que es precisamente la razón por la que existe el día de la paz.” 
No estaba mal, la verdad estaba muy bien.
Esa frase  después  tenían que leerla para el colegio y aquel niño vio que la  frase  representaba lo que querían expresar y se dio cuenta de que si  hubiera buscado muchas respuestas podría haber encontrado algo mejor.
Y comprendió que el día de la paz que puede ser muy divertido e interesante si lo intentas comprender.
                  ALBA CALZO

                                   LA MURALLA     Nicolás Guillén, 1958


Para hacer esta muralla
 tráiganme todas las manos ( bis)
 los negros sus manos negras,
 los blancos sus blancas manos
Alcemos esta muralla
 juntando todas las manos (bis)
 los negros sus manos negras, los blancos sus blancas manos
 Una muralla que vaya desde la playa hasta el monte (bis)
 allá por el horizonte
Tun, tun ¿quién es?
 Una rosa y un clavel:
abre la muralla
 Tun, tun ¿quién es?
 El sable del coronel:
cierra la muralla
Tun, tun ¿quién es?
 La paloma y el laurel:
abre la muralla
Tun, tun ¿quién es? 
El gusano y el ciempiés:
 cierra la muralla
 Tun, tun ¿quién es?
 Al corazón del amigo,
abre la muralla
Al veneno y al puñal,
cierra la muralla
Al mirto y la hierbabuena,
abre la muralla
Al diente de la serpiente,
cierra la muralla
Al corazón del amigo,
 abre la muralla
Al ruiseñor en la flor,
abre la muralla





"La Luna Verde" de Andrea G.L.



                                        LA LUNA VERDE
En un universo muy lejano, en el planeta Lunablanca, vivía una familia de Lunas verdes, al contrario que todos sus vecinos y conocidos de su ciudad que eran Lunas celestes.
Los nombres de los miembros de la familia Lunas verdes  eran: Víctor, el hermano mayor, Violeta, la hermana pequeña, la madre que se llamaba Victoria y el padre que se llamaba Vicente.
Cuando llegó Víctor al colegio se quedó sorprendido al ver a todo el mundo de color celeste. Víctor se fue corriendo al baño de los niños y empezó a pensar en lo que dirían sus compañeros y profesores.
Él cogió pintura de su estuche y se pintó de color celeste.
Al llegar a clase la profesora le dijo:
-Víctor en este colegio está prohibido pintarse la cara.
Y Víctor confuso le respondió:
-Pe...pe...pero si yo no me he pintado la cara.
La profesora llamó al director.
El director le dijo a Víctor por megafonía:
-Víctor verde venga a mi despacho, por favor.
Ya en el despacho Víctor dice:
-Yo no he hecho nada.
Y el director replica:
-Ya sabemos que no has hecho nada malo, pero sí sabemos que te has pintado la cara de color celeste. ¿Por qué lo has hecho?
Y Víctor respondió:
-Es que yo quería ser como los demás.
-Nosotros sabemos que eres de color verde, y no nos importa, aquí también hay Lunas rojas, amarillas, azules, rosas, etc. Pero siguen siendo Lunas.
Víctor fue a la clase y se dio cuenta de que en su clase había una Luna de color amarillo.
Al día siguiente, cuando llegó al colegio, hizo muchos amigos y lo mejor de todo es que eran diferentes a él.

                                            Andrea García Lozano

1 de enero de 2013

FELIZ AÑO 2013

Empieza un nuevo año que va a estar lleno de cambios. Deseamos que sea muy positivo y que tengamos muchos buenos momentos que recordar.
¡¡Feliz Año Nuevo!!



30 de diciembre de 2012

Alba: Elena, la ballena rosa


Elena era una ballena un poco pequeña porque era todavía una bebé ballena. Elena como toda su familia era una especie muy especial, eran de color rosa. Un día su familia y ella se fueron de viaje a Villa Larella que estaba a 24 horas de Ciudad Pececil que era donde ellos vivían. Iban allí porque era primavera y en estos tiempos allí había una feria de ballenas que duraba unas dos semanas. Todas las ballenas del mundo iban a esta feria. Cuando llevaban 5 horas de viaje estaban en un pueblo llamado Cale de Barracada que era un pueblo muy pequeñito y muy viejo y como Elena era muy curiosa se alejó de su familia y se fue a un parque para peces grandes. Sus padres no se dieron cuenta de su ausencia y se fueron a unos sitos para dormir las ballenas. De repente mamá ballena le dijo a papá ballena:
- Papá ¿dónde esta Elena? ¿ No se habrá perdido ?
- Querida no lo sé. Creo que sí con lo curiosa que es.
- Vayamos hacia atrás y vamos a buscarla entre los parques.
Mientras tanto Elena encontraba sola y perdida.
De repente apareció una ballenita de color verde que se llamaba Verónica. Verónica iba jugando  entre los corales.
Elena dijo:
- Oye, oye disculpa mira, verás necesito tu ayuda, necesito llegar a algunos de esos sitios que duermen las ballenas. 
Y ella le contesta:
- Mira, al final de la calle hay una ¿vives aquí ? ¿Por qué quieres ir a un sitio así ? Elena le contesta:
- Gracias. No soy de aquí, mis padres se iban a dormir aquí y quiero buscarles, por cierto ¿y tus padres?
- Murieron hace mucho pero no te preocupes lo superé y claro que te ayudaré.
Cuando llegaron no los vieron  y tuvieron que seguir buscando por otras calles.
Mientras los padres buscaron y buscaron pero no encontraron nada de nada. Y se rindieron, luego se fueron para adelante.
Mientras Elena y Verónica empezaron a jugar y se les pasó una hora, no podían perder tiempo así que salieron rápidamente.
Cuando llegaron la policía de las ballenas, que allí se decía Ballerica, anunció:
- Calle 29 , dos ballenas perdidas padres o familiares venid a por ellas rápido.

                                                    Alba Calzo

21 de diciembre de 2012

La narración de Sergi

Una historia fantástica de Silvia

                                    EL  BOSQUE MÁGICO
 Salimos temprano el sábado por la mañana. El padre de Ana nos llevó en su coche a la casita que tenía en el bosque, en compañía de Paula, Laura, Andrea, Raquel, la hermana mayor de Ana, y yo. Iba a ser un fin de semana fantástico.
Cuando llegamos soltamos el equipaje corriendo, estábamos impacientes por ir a ver el bosque. Preparamos las mochilas y los bocadillos y nos pusimos en marcha. Íbamos recogiendo  setas  de muchos colores. No parecían reales, eran muy raras y las pusimos en una cesta. Cuando caminábamos las ramas parecía que nos querían tocar ¡y olían a chocolate!
-¡Que raro!-Dijo Ana-¡Vamos a probarlas!
-¡Vaya si es chocolate de verdad! ¡Y las hojas saben a algodón de azúcar!
Todas disfrutamos de lo que nos ofrecía este bosque mágico. Al rato, nos sentamos al lado de un riachuelo para comer. Después notamos como si alguien se estuviese riendo, las risas venían de la cesta.
¡Eran las setas que se estaban riendo!
No podíamos creer lo que nos estaba pasando. Al rato empezaron a salir del riachuelo montones y montones de ranas con alas porque podían volar. ¡Estábamos en un bosque encantado!
Entonces decidimos volver a la casita antes de que se hiciese de noche porque con la llegada de la oscuridad no sabíamos que cosas podían pasar.

            Silvia Fructuoso

20 de diciembre de 2012

David nos cuenta...

                 EL GLOBO AEROSTÁTICO
   Érase una vez un globo aerostático que nunca se llegó a perfeccionar . Un mecánico
   especializado en arreglar globos aerostáticos lo intentó , y no pudo . Después de tres
   años muchos mecánicos lo intentaron reparar y uno de ellos después de años de 
    mucho esfuerzo lo reparó, pero no del todo aunque él se creía que sí lo había hecho .

       Al día siguiente se puso en la enorme cesta del globo y no voló porque el globo  
        estaba agujereado . Él se quería dar por vencido pero un señor le animó a seguir
        con su trabajo . Así que cogió más de mil parches y empezó a tapar agujeros hasta
        que no quedara ni uno . Por segunda vez se puso en su cesta y voló , esta vez sí ,
         le dio tanta alegría que no se podía contener .

                                       David García

Un cuento de Enrique

                  EL MURO GELATINOSO

 Había una vez una ciudad muy lejana que tenía una cualidad, era la única
 ciudad de los alrededores que no bebían agua, si no leche de perro. Esto pasaba porque un muro que era un egoísta no dejaba a la gente poder beber agua porque decía que el agua era solo suya.
                                                     
  - ¡Este agua es solo mía!
  - Todos los de la ciudad necesitamos agua. 
                                                     
 Entonces un mago que vivía en la ciudad de al lado decidió ayudarlos y dijo enfrente al muro:
                             
 -  ¡PATATÍN PATATÁN EN GELATINA TE CONVERTIRÁS!
                               
El muro muy triste se veía reflejado en el resplandor del agua como se ondulaban sus ladrillos gelatinosos. Por fin las familias pudieron en 10 años beber agua limpia y pura, y no leche de perro. Un niño bastante enfermo cuando la bebió dijo:

- Mama, ¿cuando fue la última vez que bebí agua limpia?
- No lo se, hace tanto tiempo que ya no lo recuerdo.

  Uno de los ciudadanos dijo:

- Si él ha sido tan cruel con nosotros, vamos a ser crueles con él, comámonoslo y así ya no nos estorbará.

  Al cabo de un rato ya se lo habían comido y la paz volvió a reinar en la ciudad.
                                                                                              
                                                                          Enrique Anselmo.

La Planetocámara de Noelia



                          Planetocámara

A  lo largo de su vida David Pineda García, inventó  muchos inventos peligrosos. Por ejemplo: la máquina del futuro, la máquina de copiar billetes y muchos más inventos. Pero todos esos inventos fueron fallidos. Hasta que un día David inventó la Planetocámara.
-¿Y eso que es? preguntaron Jaime y Pablo.
-Es una cámara que si miras al cielo por la noche se ven todas las estrellas con sus nombres y si miras al cielo por el día se ven todos los planetas.-explicó.
Como Jaime y Pablo seguían sin entender nada, David llevó a Jaime y a Pablo a su casa. Los tres amigos subieron al desván entonces desde la ventana miraron al cielo y no se creían lo que estaban viendo: eran todos los planetas con sus nombres. Pero de repente pregunta Jaime:
-David ¿por qué no se ve la Tierra?  
-David y Pablo respondieron al mismo tiempo:
-Jaime, cómo se va a ver la Tierra si vivimos en ella.
-Jaja, es verdad, es que hay veces que no pienso.
David le dijo a sus amigos que a él le encantaría presentar su trabajo a sus demás amigos.

Al día siguiente Pablo y Jaime fueron a visitar a David.
Cuando David abrió la puerta. Les dijo:
David hemos preparado una fiesta para que Sergio, Julia, Sandra, Jose Carlos y Andrea vean tu invento.
-Muchas gracias, chicos. Pero me parece que no voy a poder enseñárselo a nadie porque mi novia y yo nos vamos a Madrid.
Finalmente David fue feliz en Madrid y se hizo famoso por sus inventos que fueron más importantes. 
                                                  Noelia García Pargaña

19 de diciembre de 2012

Cuento de Luis


                                              EL AVIÓN DE ANTONIO
Érase una vez un niño que se llamaba Antonio que quería volar como un pájaro. Intentó hacerlo subiéndose en una cigüeña pero no fue capaz de montarse en ella porque le estaba picando con su largo pico y le quedó todo el cuerpo lleno de moratones. Eso le impidió trabajar pero estuvo pensando ideas para volar. Una de ellas fue subirse encima de un delfín y que empezase a saltar, pero claro Antonio no podía estar tanto tiempo en el agua, entonces lo dio por terminado. Ya era lunes y tenía que ir a clase, en lengua la profesora les dio una ficha de los hermanos Wriht que inventaron el primer  avión y el primero en volar.
Pensó:
-Ya está construiré un avión para poder volar.
 Después de un mes ya lo acabó. Al día siguiente lo voló y todos sus amigos se querían montar con él en el artefacto volador. Todos se montaron y fue el mejor día de todos los niños. Antonio se hizo famoso.

                                                                    Luis Diaz

17 de diciembre de 2012

La narración de Ernesto



                                      OSO LUNAR
Érase una vez un oso lunar que estaba solo en la Luna. Un día el oso vio algo que brillaba, y se acercó. Era un trozo de espejo. Cuando se miró a si mismo, era grande, con los ojos grandes y los dientes afilados, era terrorífico. Intrigado se preguntó de dónde había salido ese espejo. Luego siguió caminando y vio una nave espacial, y a su lado dos hombres. Al oso lunar le daba miedo porque nunca había visto a otro ser vivo. Entonces se le empezaron  a acercar lentamente. Se asustó y salió corriendo. Cuando los perdió de vista estaba muy cansado y se durmió. Al cabo de un rato se despertó y  vio a los dos hombres, uno con el pelo negro y el otro con el pelo grisáceo. Uno de ellos se dio la vuelta para verlo. Tenía el pelo negro, los ojos verdes y la nariz achatada.

El oso se dio cuenta de que mientras dormía lo habían cogido y se lo habían llevado a la nave espacial y lo estaban transportando a otro lugar. Cuando se paró, los dos hombres se fueron y se abrió la puerta y otros hombres distintos cogieron la jaula y la pusieron  en  un cuarto con la temperatura, la gravedad y todos los factores característicos de la Luna. Lo soltaron en la habitación. Él salió corriendo y se chocó con la pared. En una de las paredes había un cristal enorme por donde lo observaban. El oso lo intentó romper, pero era muy duro y resistente. Cuando pasó un año el oso estaba cansado porque le habían hecho muchos experimentos. Otro año más tarde lo metieron en otra habitación con otros osos lunares. Después de un rato se empezó a mover la habitación. Y cuando paró se abrió la puerta y todos los osos salieron! Estaban en la Luna!      
                                       Ernesto Fernández Parejo                     

13 de diciembre de 2012

Hablamos de los Derechos Humanos

Hoy 13 de diciembre ha venido Ángela, una amiga de M. Carmen. Ángela trabaja en Amnistía Internacional protegiendo los derechos humanos. Ella vino porque hace poco fue el Día de los Derechos Humanos. Está actividad se realizó en la biblioteca y estabamos presentes los grupos de 6ºA y 6ºC. También hicimos juegos, vimos un vídeo y Ángela nos contó un cuento que trataba de que un copo de nieve cayó en una rama y no pasaba nada,pero cuando empezaron caer más la rama se cayó. Me ha gustado mucho la charla.

                                                                     Noemí Blanco

Angela nos enseñó este vídeo sobre los Derechos Humanos:

Adrián nos cuenta...

             La sábana telepática sin nombre

La madre de Jaimito compró una sábana muy cara y le dijo  que la cuidara, que era muy cara. Entonces él la probó.
Entonces se oyó una voz.
-Como pesaaaaaa. Levántate niño que pesas mucho.
-¿Quién ha dicho eso?
-He sido yo la sábana  sin nombre .
-¿Y por qué no tienes nombre?
-Porque soy una sábana normal.
-Tú no eres normal, te estás comunicando conmigo telepáticamente.
- ¿Pero eso no lo hacen todas las sábanas?
-No, eres la primera sábana telepática de todo el universo.
-Vaaaayaaaa  ¿y eso es bueno?
-Sí, es genial ¿quieres ser mi mejor amigo para siempre?
-Sí, nunca he tenido un amigo y mucho menos un mejor amigo.
-Vale, pues te pondremos un nombre ¿qué te parece si te llamas Telesabi?
-Pues me parece genial, es un nombre perfecto.
-Pues decidido te llamarás Telesabi.
Y así la sábana tuvo nombre y Jaimito hizo un nuevo amigo bueno, más bien un grandísimo amigo, pero todos envejecemos y después de unos años Telesabi ya no servía, entonces su madre la cogió y cuando iba a tirarla vio a Jaimito salir corriendo hacia ella y le dijo él:
-¡No la tires mamá ,guardémosla en algún sitio, pero por favor no la tires que es mi amigo!
La madre lo vio tan triste que fueron a casa y la guardaron en su armario, junto a su ropa para que pudiese verla cuando fuese a coger la ropa. Y así Telesabi y Jaimito estuvieron juntos para siempre.
   
                                                               Adrián Cárceles Sierra     

Pablo y un cuento para superar los miedos

                                     El castillo embrujado
 Érase una vez un niño que se llamaba Máx. Era un cobarde y... en el colegio, le insultaban y le pegaban. Un día de verano fue con su hermana a la feria de SanPetesburgo y había muchas atracciones pero la que más le llamó la atención era una atracción que superaba a las demás, el Castillo Embrujado. Máx, le suplicó a su hermana que le montase en él con ella. Su hermana le dijo que si le montaba en esa atracción no podría bajarse. Cuando subió, estaba aterrorizado pero él con su fuerza de voluntad superó todo el tramo que suponía la atracción. En el momento en que se bajó sentía una sensación extraña pero agradable, se le había quitado por completo su cobardía. Pasado un tiempo, empezaron las clases y se lo contó a sus amigos, pero ellos no se lo creían. Ya nadie le insultaba ni pegaba. Parecía el niño más valiente de su cole, pero no del mundo. 
                                                     Pablo Fernández Lucas

12 de diciembre de 2012

Otro cuento, de Marcos



EL PODER EXTRAÑO
Había una vez un hombre que era diferente a los otros, porque tenía el poder de escupir fuego por la boca. Pero el fuego que escupía no quemaba sino que congelaba. Un día se estaba quemando un bosque. Fueron los bomberos pero no eran capaces de apagar el fuego. Entonces a uno de sus amigos, que estaba ayudando a los bomberos a apagar el fuego se le ocurrió llamarlo, porque él era la única persona que sabía su poder. Le dijo que fuera a intentar apagar el fuego. Él salió corriendo a ese bosque y empezó a escupir fuego y poco a poco consiguió apagarlo. Al final, el Ayuntamiento de su pueblo le dio un premio por salvar a los animales, cultivos, vegetación, casas... y como no a  los habitantes.
                                                              Marcos García Sanabria

Una historia de vacunas de Sergio C.



        LA  BACTERIA  GIGANTE
Érase una vez una bacteria. Esa bacteria no era del todo normal. Era gigante y podía hablar. Vivía  en Chocolandia. Era buena porque quería ser una vacuna. Un día fue al médico. Era el Dr. Eustaquio. La bacteria le dijó que quería ser una vacuna. A continuación se fue en coche a su  casa. Después de cinco días le llamo el Dr. Eustaquio. Le dijo que iba a hacer con ella  una vacuna. La cortó en trozos y los metió en recipientes, con una etiqueta que ponía vacuna. Y  así se convirtió en una vacuna.

                                                                        Sergio Ceballo

11 de diciembre de 2012

La historia de Sandra

              EL BOSQUE WADALÚ
    Érase una vez en una aldea muy lejana, ocho hermanos llamados: Sandra, Julia, Andrea, Noelia, Sergio R., Sergio A., Miguel y Jose C., todos los dias por la mañana se iban al bosque Wadalú a buscar alimentos para los  habitantes de aquella aldea.
Un dia se despertaron por el ruido de un extraño ser. Sandra que fue la primera en despertarse, fue llamando a sus hermanos, uno por uno sin hacer ruido. Cuando estuvieron todos despiertos, cogieron sus cesta y se fueron a recoger alimentos, Julia se dió cuenta de cuanto más se acercaban al bosque, más se escuchaba el extraño sonido.
Pasado un tiempo llegaron al bosque, de repente de entre los arbustos salió...........¡un esqueleto con musculos! todos se dieron un buen susto, pero después se calmaron.
Jose pensó que se podía llamar Esqueleto Musculoso. Sergio R., Miguel y Sergio A. estuvieron de acuerdo y las chicas también.
Pasados unos días tuvieron una pelea con el esqueleto. Este muy enfadado decidió marcharse. Los hermanos no sabian que se iba a marchar. Ese mismo día, por la tarde, fueron  a buscar agua .De repente salió de los arbustos el terrorífico Mantícora, un animal con cuerpo de león, cabeza humana y alas de águila. A veces para asustar se solía decir que tenía cola o cuernos de escorpión.
Empezó a atacarles y ellos muertos de miedo empezaron a gritar. El esqueleto que se encontraba cerca, los escuchó y salió a correr en su rescate. Cuando llegó se empezo a pegar con el MANTÍCORA, y después de una gran pelea consiguió arrojarlo al mar que había allí.
Desde entonces no se ha vuelto a ver al Mantícora, ¿andará por los mares todavía?..............
                                  Sandra Delgado

El cuento de Laura

    Una Pequeña Giganta

Todo comenzó cuando nací, en un pequeño Reino llamado "Nefera", cuyos reyes eran Sarpín, Rey de Mares y Océanos, y Kantia, Reina de la Naturaleza y Criaturas Míticas.
Nefera estaba situado justo debajo de la constelación de Casiopea, donde a la derecha tenía el Bosque de los Duendes, y a la izquierda, el Reino de las Hadas.
Bueno, como iba diciendo, todo comenzó cuando nací, en el único y gran hospital que tenía el Reino.
Había nacido una pequeña y nueva giganta en el Reino, cuyo nombre fué Amy, no muy común en Nefera, pero sí en el Reino de los Humanos, más abajo de la nube en la que se encontraba nuestro Reino. Era una giganta rosa muy guapa, aunque un tanto extraña: Pesaba solo 103 kilos, menos de lo normal. A medida que iba yo iba creciendo, los demás gigantes y gigantas se burlaban de mí, debido a mi peso y mi estatura.
Al fin había llegado el gran día, ese en el que ya era lo suficientemente mayor para hacer cosas que antes no podía hacer, era el día en el que yo, Amy Gerard, cumplía 8 años. Y lo mejor de todo era que Joshep Manos-De-Oro, el mejor Cazador de Cuentos del Reino de los Humanos, venía aquí, a Nefera, para entrevistar a todos los gigantes del Reino, y escoger solo a uno para protagonizar su nuevo libro: "Aventuras de otro lugar".
¿No sabeis qué es un Cazador de Cuentos? Pues bien, un Cazador de Cuentos es... es... bueno, es un humano que escribe y publica, en el Reino de los Humanos, libros donde cuyos protagonistas son seres míticos.
Cada 50 años, se eligen a los tres mejores escritores de cuentos míticos, a través de votación entre todos los reinos, y esos tres se convierten en "Cazadores de Cuentos", por lo que tienen acceso al "Puente Real", que conecta el Reino de los Humanos con todos los Reinos Míticos. Su oficio es entrevistar a seres míticos para que protagonice su libro, y como yo ya tengo 8 años, ya puedo participar en las entrevistas.
Lo malo era que no podía participar, debido a que no medía lo suficiente, así que le pedí ayuda a la bruja Serefina, que junto a su sirviente Leonardo, estuvieron encantados de ayudarme, eso sí, a cambio de 10 monedas de Oro. Aunque en el Reino tenía fama de estafadora, yo sabía que en el fondo tenía buen corazón. ¡No se puede juzgar a la gente solo por su apariencia!
Al día siguiente, le llevé las 10 monedas de Oro a la bruja Serafina.
-¿Estás segura de que funcionará? -dije yo.
-¡Por supuesto! Venga, comenzemos... ¡Leonardo, tráeme el conjuro 116! -exclamó Serafina.
Leonardo, su fiel ayudante, le dió el conjuro, y Serafina procedió.
Puso unos pétalos de rosa a mi alrededor, y comenzó a decir unas palabras muy extrañas.
¡Era increíble, era más alta!
Cuando salí a la calle, la gente ya no se burlaba de mí, y lo mejor de todo: ¡Conseguí el papel de protagonista!
                                       Laura Bolaños

El relato de Andrea G. S.

                            El volcán hablante

Había una vez hace muchos años, un grupo de aventureros, que iban visitando países extranjeros.

Se dedicaban a visitar diferentes sitios como el Coliseo de Roma, la Torre Eiffel de Paris, el Partenón de Atenas, el Coliseo de D´jem en Túnez, Abu Simbel en Egipto y Machupichu en Perú.

Por último disfrutaron del volcán Vesubio en Italia, era maravilloso mirarlo desde el punto más cercano.

Cuando lo estaban rodeando, escucharon una gran voz. Se asustaron mucho, ya que no había casi nadie. Siguieron andando, hasta que otra vez, escucharon la voz. Entonces empezaron a explorar y explorar, pero no vieron nada. Al final cuando se iban, la voz les hizo que pararan y se diesen la vuelta. Con la orden se dieron la vuelta y vieron que ¡El volcán estaba hablando!

Se quedaron muy sorprendidos y a la vez ya iban recuperándose del susto. Empezaron ha hablar y hablar y se hicieron amigos. El volcán les contó miles de historias, que no se hubiesen imaginado.

Les encantó el viaje al extranjero, sobre todo el volcán hablante, que así es como lo llamaron.
                                                              Andrea García Santos

Ana nos cuenta su cuento

EL HIELO CALIENTE MÁS IMPORTANTE
Había una vez dos pueblos enemigos por la temperatura de sus reinos.
Esos pueblos, se llamaban el País del Fuego, y el Reino del Invierno. En ellos reinaban, la Reina del Sol en el País   del Fuego, y la Reina Luna en el Reino del Invierno. En el Reino del Invierno, todo era de hielo, los coches, las aceras, los edificios... ¡todo era de hielo!, mientras en el País del Fuego todo era lo contrario, todo estaba caliente, todo. Pero había una cosa muy rara, porque al ser todo caliente los cubitos de hielo eran cubitos de fuego, una especie de hielo que en lugar de enfriar las cosas, las calentaba. Así que la Reina Luna y la Reina del Sol, hicieron un pacto para averiguar porqué existía una cosa tan rara.
Ellas dos, tardaron días, semanas, meses y hasta años, pero al final se dieron por vencidas. Pero aunque no pudieron averiguar nada, gracias a ese misterio las dos reinas se hicieron inseparables, y unieron los reinos haciendo un gran imperio. Aunque ese secreto siguió siendo un misterio, ¡por ahora!.